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LA POLEMICA DE UNA FECHA Y UNA FECHA POLEMICA. 19 de Abril , 16 de Junio, 4 de Julio o 3 de Mayo?

Recuerdo que el documento de identidad de mi abuelo tenía como fecha de nacimiento el año 1907. Pero según él había nacido 2 años antes, no recordaba ni el día ni el mes, pero legalmente fue presentado un 3 de junio de 1907. Por supuesto el deseo de feliz cumpleaños se lo dedicábamos cada 3 de junio. Algo parecido a lo que ocurría con mi abuelo (y seguramente muchos abuelos más) le sucede a la ciudad de Castillos. La tradición oral dice que la ciudad se fundó un 19 de Abril de 1866 porque ese día cumplía años su fundador, Hermógenes López Formoso, además de conmemorarse el desembarco de los 33 Orientales. Pero de esto no hay ningún registro escrito que lo avale. Lo único que existe es un testimonio de Juan Ferrer y Durall quién afirmó en 1890, al Diccionario Geográfico Militar, que la piedra fundamental de la capilla se había colocado un 19 de Abril de 1866. La historiadora y periodista Doña María Antonia (Pocha) Faget realizó una serie de investigaciones donde logró determinar que Juan Ferrer y Durall llegó a nuestra zona en 1872, contando en ese entonces con 16 años de edad. Ferrer no se instala en el pago de Castillos, trabaja como Maestro Rural, luego en la Estancia El Cerro, posteriormente en India Muerta y llega a éste lugar en 1890 donde viviría hasta 1925. De acuerdo a los datos aportados por Doña Pocha Faget Don Juan Ferrer no se encontraba en Castillos en 1866 y tampoco estuvo sino hasta 1890 por lo que el testimonio aportado carece de valor. La comisión pro-centenario, que se creara en 1965 por la Junta Local que presidia Luis Améndola, estudia exhaustivamente este dato y al no encontrar ningún registro que lo avale desestima la fecha del 19 de Abril.

Castillos no fue un pueblo creado por iniciativa oficial donde queda constancia documentada del hecho. El desarrollo de éste centro poblado se realizó lentamente y por impulso propio a través del tiempo por lo que es difícil, o casi imposible, determinar no sólo el día o el mes sino quizás aún el año en que comienza la existencia del mismo. Es por eso que la comisión pro-centenario en 1965 se abocó a la tarea de encontrar un documento que certificara una fecha oficial de creación de este centro poblado. Y esa fecha fue la del 16 de junio de 1866. Ese día el Poder Ejecutivo emitió el siguiente Decreto en el cuál autorizaba la creación de una capilla el que dice así: "NO HABIENDO INCONVENIENTE ALGUNO POR PARTE DE LA VICARIA APOSTÓLICA DEL ESTADO, Y DE CONFORMIDAD CON EL DICTAMEN FISCAL, AUTORIZASE A DON HERMÓGENES L. FORMOZO PARA LA CREACIÓN DE UNA CAPILLA EN TERRENO DE SU PROPIEDAD, SITUADO EN LA JURISDICCIÓN DE CASTILLOS, DEBIENDO PONERSE DE ACUERDO CON LA COMISIÓN E. A. DEL DEPARTAMENTO PARA QUE COOPERE EN LA IMPORTANTE OBRA EN CUÁNTO LE SEA POSIBLE. TRASMÍTASE LA PRESENTE RESOLUCIÓN A LA EXPRESADA COMISIÓN Y DEVUÉLVANSE ESTOS ANTECEDENTES AL INTERESADO APLAUDIENDO SU CELO PATRIÓTICO." -Rúbrica de S.E. Zorrilla

Seguramente el pueblo ya habría nacido varios años antes y por lo tanto era necesario levantar una capilla siendo la fecha de “presentación oficial” marcada por ese decreto del 16 de junio de 1866. Como en el caso de mi abuelo, nació dos años antes pero su presentación se hizo en la fecha que figuraba en su documento de identidad. Fecha que se utilizó legalmente para su ingreso a la Escuela, para contabilizar sus años de trabajo, para determinar la edad de jubilación y para celebrar su cumpleaños.

En base a los trabajos de investigación del Historiador Aníbal Barrios Pintos la comisión pro-centenario labró un Acta el día 18 de Marzo de 1966 dónde se declaró oficialmente como fecha de fundación de la ciudad de Castillos el día 16 de Junio de 1866.

ACTA DEL 18/3/1966 (Publicado en Periódico ECOS)

CON LA PRESENCIA Y VOTOS DE SUS ASISTENTES E INTEGRANTES, SRS. ESC-ISRAEL URIARTE-PTE ; ESC.ARTIGAS GONZALEZ VARELA(Secretario);JESUS RAMOS,GLORIA MUNIZ,ANGELA VISCONTI DE MIRAGLIA,MARIO CERECEDA,NORMELIO SILVERA,MANUEL FERNANDEZ SARALEGIO,ELIO LOPEZ BLANQUET,SEGUNDO ZELAYETA,BELTRAN PEREZ,LUIS OSANO,CARLOS MOZO,HERIBERTO LASCANO Y DORA DA COSTA DE MACHADO,CON BASES Y FUNDAMENTOS RESCATADOS Y COMPROBADOS,SE RESOLVIO POR LA UNANIMIDAD DE LOS NOMBRADOS,QUE LA UNICA FECHA FEHACIENTEMENTE DOCUMENTADA SOBRE LA FUNDACION ES EL 16/6/1866 Y SOBRE ELLO SE PROCEDIO.-

A continuación transcribimos un artículo del periodista Nelson Franklin Méndez Bobadilla (quién fuese el secretario rentado de la comisión pro-centenario de 1965) y que se publicara en Sol de la Patria en 2014

DE MI BAUL DE LOS RECUERDOS
JUNIO 16 DE 1966 !!!!!!!

El 28 de mayo de 1965,apenas a 2 años de haber llegado a Castillos y por sugerencia del Sr. Arturo Correa, ingreso como Tesorero y Secretario rentado en la COMISION PROCENTENARIO creada en aquel entonces por la JUNTA LOCAL presidida por el Sr. Luís Améndola y responsable de la organización y culminación de todos los actos que se realizaren, con motivo de ser el año del centenario de la Ciudad el próximo venidero.--La Preside el Esc. Israel Uriarte y la integran diversas personalidades de la sociedad, a la cual le fueron incorporando representantes de toda la comunidad como vecinos y de distintas profesiones hasta conformarse dicha Comisión por todo el espectro representativo del campo, la ciudad, balnearios, escuelas, centros sociales y de estudios, radioaficionados, Colegio Hnas. Mercedarias, profesionales, en fin un pedacito de cada lugar físico de Castillos estuvo participando en la citada Comisión como por ejemplo sus comisiones barriales y buscando un bien común , de todos y logrando cosas para Castillos muy difíciles de obtener en aquellas épocas,-
Con las nuevas máquinas CINVA-RAM se construyen bloques para levantar viviendas a vecinos de escasos recursos, mediante un esforzado trabajo se logra obtener el bronce para el Monumento al Prócer cuya inauguración fue una de las partes elementales de los actos centrales;2do.-Festival de Copla y Palmar organizado por Club Juventud, Oficialización de la Escuela Industrial, presencia de Distintos Ministerios en varios actos como por ejemplo la actuación del Ballet del Sodre, ordenamiento con juegos en Plaza de Deportes logro del Director del Liceo Sr. José Livio Sanguinetti representando a la Comisión, los Diputados de aquel entonces Prof. Carlos J. Pereyra y Nasim Ache obtuvieron con cargo al Ministerio de Obras Públicas por Ley dictada el 9.12.1965 la suma de $10.800.000,. para obras con motivo del Centenario, en reuniones del 27.7.65 y marzo del 66,la Junta Departamental otorga $175.000.- y $100.000.-respectivamente para el funcionamiento de la citada Comisión, se decretan feriados no laborables los días 16 y 17/6/1966 para todos los nacidos en la 4a.SEC.; el representante del Gobierno Nacional lo fue en aquel entonces Ministro de Ganadería don Wilson Ferreira Aldunate, del Municipio de Santa Victoria su Prefeito Joao Oliveira, Diputados ,Senadores y altos representantes nacionales y departamentales civiles y militares; se declaró monumento nacional a las dunas del Polonio y resumiendo, ese conglomerado de fuerzas, le permitió a esta Comisión durante un largo año y medio la concreción de muchas cosas y siendo parte fundamental ,exponerlo en un gran acto público, que lo fue el 16 de junio de 1966 donde lo medular y tremendamente emotivo, fue la inauguración de esa hermosa estatua a nuestro héroe máximo, con el bronce donado por el pueblo castillense y reunido por los estudiantes y fuerzas vivas, concretado en Fundación Vignale y su base y material, todo logrado en el Parque de Santa Teresa por personal especializado.-
Una gigantesca bandera de la Patria ubicada en la vereda frente a la casa del Dr. Araujo, confeccionada con lamparillas de colores fue aporte de UTE, el Club Ansina organizó un partido de fútbol internacional con el club Marcilio Díaz de Santa Victoria ganando 3 a 1,en fin se vivió un día que quedó en lo mejor de nuestra historia.-
Queda plasmado entonces lo principal realizado por dicha Comisión en este colage narrativo , de los esfuerzos que se concretaron,que se hicieron obras , se trabajó muy bien y Castillos vivió un año a pleno en realizaciones y esperanzas, siendo la frutilla de la torta, el majestuoso acto realizado en Plaza Artigas con la participación de toda la ciudadanía y autoridades precitadas y quedando ese impresionante monumento como guardián de esta tierra butiacera.-
Suscintamente desde mis recuerdos y con material extraído de mi querido BAUL, fue parte de lo que sucedió festivamente y concreción de muchos proyectos e ideas, que fueron presentadas a la ciudadanía aquel 16 de junio de 1966.-Espero lo hayan disfrutado amigos.-Gracias por leerme.- N.F.M.B

En el año 1909 el Senador por el Departamento de Rocha, Francisco Ros, es entrevistado por Diario El Siglo respecto de las gestiones que venía llevando adelante Francisco Silva (propietario de los terrenos donde se encontraba el pueblo “San Vicente de Castillos”) para que éstos tuviesen salida fiscal y sanear así su situación jurídica.

En un pasaje de esa entrevista Ros decía: “El Pueblo de Castillos, está en las condiciones de muchos importantes caseríos de nuestra campaña, formados a orillas de camino de mucho tránsito, por cuya circunstancia, primero se estableció un almacén, después una carpintería o herrería, más tarde una posada, tras de ésta otro negocio, y en seguida unas poblaciones para las familias de los comerciantes e industriales, y luego se creó una escuela, y más adelante se ubicó allí la comisaría, y el juzgado de paz de la sección, quedando así virtualmente formado un pueblo, pero sin que, por eso el dueño del campo dentro del cual se han construido esos negocios y esos hogares, haya cambiado su situación jurídica de propietario rural ante los poderes públicos, ni aún en el caso de vender las fracciones ocupadas por los diversos pobladores que han constituido el centro.”

En el año 1907 se levanta un plano del pueblo “San Vicente” donde consta que está formado por 30 manzanas las que son habitadas por 1230 personas. El trazado original del amanzanamiento fue realizado por el Agrimensor Zoilo Joanicó.

El Senador Ros continúa diciendo en el reportaje: “Lo único que pidió Formozo a los Poderes Públicos, fue la autorización indispensable para edificar la capilla, autorización que consiguió por intermedio de la Comisión Auxiliar de Rocha, presidida entonces por Don Vicente M.a. Piñeyro, por cuya circunstancia y en homenaje a la amistad que los vinculaba a dicho señor, erigió la capilla bajo la advocación de San Vicente, de donde resulta el nombre que espontáneamente se ha dado a este núcleo de población: "San Vicente de Castillos".

En rigor ya tenía otro nombre.

Repórter - ¿Cual era ese nombre?

Señor Ros - Como ahora voy a entrar a la parte histórica del asunto, y porque ella es necesaria para completar el juicio que justifica la fórmula conque según mi criterio, debe resolverse el caso, entonces quedaría satisfecho su deseo. En nuestro país se emplean tres maneras de crear o fomentar la formación de pueblos:

Al impulso de móviles políticos;
Al impulso de móviles especulativos
Al impulso dé la espontánea acción local, derivada de las propias y positivas necesidades.
En esta última está comprendida la población de Castillos.
En el primer caso, la iniciativa es, y tiene que ser, siempre oficial. Todo depende de la acción del Gobierno y del concurso del Tesoro Nacional; sin embargo, la experiencia ha demostrado la ineficacia de sus resultados, debida a causas que merecen estudiarse, para evitar futuros desaciertos. En el segundo caso la iniciativa es individual, pero, sólo por excepción deja de solicitarse la ayuda del Estado, ayuda que siempre se concede fácilmente, y hasta puede decirse que inconsultadamente, al conjuro de unas cuantas frases de relumbrón en que vayan mezcladas las palabras progreso, colonización, valorización, etc.
Los hechos nos demuestran que este procedimiento debe modificarse para que no se reproduzcan los errores o las explotaciones consumadas.
En el tercer caso, el concurso o la intervención oficial, ya que no la ayuda del Tesoro Público, solo se hace sentir, cuando la obra está consumada, y así mismo solo por razones de orden público. El Tesoro Nacional no interviene para nada, y hasta ignoraría por completo la existencia del esfuerzo privado, sino fuese que ese esfuerzo aumenta la percepción de las rentas.
Este es el caso de Castillos.
En el primer caso, siempre se ha pagado y sigue pagándose fuerte tributo a la fórmula vieja, heredada de la fastuosa colonización española, que no concebía la constitución de un pueblo sin que se le rodeara de chacras y tierras de pastoreo para los animales de trabajo de los colonos, y los de los vecinos del centro urbano.
En el segundo caso, desde que el especulador solicita la ayuda del Estado y éste la concede, previas algunas condiciones de sujeción a determinadas leyes y reglamentos arcaicos, también se paga tributo a la fórmula de dar extensión a la planta que debe ser urbana y de rodearla de parcelas para agricultores; de donde resulta muy generalmente, que la edificación no se densifica en el pueblo por el afán de darle apariencia, produciendo una diseminación que entristece; y que las chacras no se pueblan uniformemente, por la falta de condiciones de la tierra para ser destinada a la agricultura; y entonces el ganadero sustituye al agricultor en las chacras, y el agricultor al vecino urbano en la planta; y la combinación fracasa y la ayuda del Estado resulta estéril; por la deficiencia de los reglamentos que se aplican, por la falta de comprobación previa de las necesidades invocadas, por la falta de estudios técnicos precisos, por la falta de justificación política de la iniciativa, y por la hibridez que resulta de mezclar la concepción altruista del estado con la concepción egoísta del especulador, sin que un lazo razonable los vincule fuertemente.
Pero en las centros urbanos que se forman al impulsa de las exigencias del medio, el aspecto es distinto: en ellos se ve, desde el principio, la tendencia a formar la calle lo más densamente posible y después la plaza. Diríase que se sigue el consejo de una ley natural: que los vecinos separados valen menos. La agricultura se desenvuelve, más o menos, de acuerdo a las necesidades del vecindario, y si no se desarrolla en grande, será parque allí no es una necesidad económica reclamada por el medio. Al fin no tener trigo o maíz, es como no tener telares. El problema es tener otros recursos que den lo necesario para mandar comprar trigo y telas.
La división del trabajo permite y explica estos fenómenos.
A este tipo de pueblos es que pertenece Castillos.
Es fácil precisar el año y el mes en que nace un pueblo de iniciativa oficial, queda siempre constancia del suceso.
Es fácil también precisar la fecha en que comienza la formación de un pueblo concebido por la especulación comercial.
Pero generalmente, o mas bien dicho, siempre es difícil o imposible determinar, no ya el día, ni el mes, pero ni aun el año en que comienza la existencia de esos centros que se desenvuelven lentamente y por impulso propio al través del tiempo.
Nuestra historia lo demuestra.
Castillos pertenece a esta categoría de centros poblados, cuya efeméride primaria habrá que buscarla entre las sombras del pasado.

Repórter: ¿Pero no se ha dicho que este pueblo lo fundó Don Hermógenes L. Formozo en el año 1866?

Señor Ros: Si señor, se ha dicho eso y en parte es verdad, porque fue en ese año que el Sr. Formozo, “convino con los vecinos de la jurisdicción de Castillos -ya verá usted después porqué- en permitirles construir un pueblo y dividir en solares un terreno de su propiedad sito en aquella jurisdicción” [1] (terreno que hoy es el de Silva), y entonces se traza su planta para que las futuras edificaciones se fueran realizando de acuerdo a un plan conveniente.

Repórter: ¿De modo que ya existían algunas casas en aquel lugar?

Señor Ros: Si señor, existían algunas poblaciones desde muchos años atrás, esto se comprueba con planos antiguos, y si el origen de un pueblo está en sus primeras poblaciones, entonces el día de su fundación es bastante lejano.”
Castillos es una consecuencia del viejo camino sobre el cual ha nacido, a él le debe haberse formado, haber prosperado y haber llegado a la categoría de pueblo. Sin ese camino no existiría.
No hay que olvidar que uno de los pocos pero largos caminos que nos legó la España en aquella parte del País, fue éste, que partiendo de la Plaza Fuerte de Montevideo, y pasando como ahora, por Pando, Maldonado, San Carlos, Rocha, Castillos, y Santa Teresa, termina como hoy en el Chuy.

En torno a ese camino es que surge el núcleo poblado y a iniciativa de los Diputados por Maldonado, Don Juan Francisco Pagola, Don Manuel M. Aguiar, y Don Estanislao Uriarte, interpretando el antiguo deseo del vecindario de aquella comarca, y convencidos de la necesidad de que allí se desenvolviese un núcleo urbano, que sirviera de centro a los pobladores de aquella zona de la República, el día 28 de marzo de 1862 presentaron a la Cámara de que formaban parte el siguiente proyecto de Ley:

“Artículo 1° - Se "rehará” un pueblo en la jurisdicción de castillos Departamento de Maldonado que se denominará "Colón", sobre un área superficial de dos leguas cuadradas.

Artículo 2° - El Poder Ejecutivo mandará delinear el nuevo pueblo en solares y chacras por una Comisión Facultativa asociada a la J. E. A. del Departamento.

Artículo 3° - Autorízase al Poder Ejecutivo a expropiar el terreno de que habla el artículo 2°.

Artículo 4° - Queda igualmente autorizado el P. E. para la construcción de una Iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar.

Artículo 5° - El P. E. mandara construir las demás edificios que demandan las necesidades públicas, dando cuenta al C.L o a la C.P.”

El Senador Francisco Ros continúa diciendo lo siguiente en el reportaje realizado por El Siglo en 1909:

“Casi al mismo tiempo que los diputados por Maldonado presentaban este proyecto de ley, los vecinos de Castillos se reunían, movidos por el mismo anhelo, e ignorando el paso dado por sus representantes, consignando en un acta que los honrará siempre, y que será como un titulo nobiliario para aquel pueblo, las razones en que fundaban su aspiración, ajena a toda idea de lucro comercial.

El documento hoy desconocido, y que merece exhumarse del olvido, por lo que honra a la comarca de Castillos, está concebido en estos términos:

“Considerando: 1°: Que los males que sufre la Jurisdicción tienen por causa principal la falta absoluta de educación en la juventud, que se forma lejos de todo contacto con una sociedad que pueda influenciar su ánimo con los buenos ejemplos;

2°: Que en vano será castigar el juego, el robo, y el asesinato, si no se preparan los ánimos de los niños que hoy se crían en el vicio, si no nos preparamos para evitar esos castigos por medio de la buena educación.

3°: Que de la reunión de nuestras familias vendrá no sólo la mayor garantía a nuestros intereses y vidas, sino la facilidad de proceder mas cómodamente y sin mayor sacrificio al remedio de esos males, ya con la mejor educación y buen ejemplo, como con la educación que se dará a los que mañana deben ser el sustentáculo de nuestra ancianidad y regir los destinos de la jurisdicción a que pertenecen.

4°: Que a los beneficios que obtendrán de vivir reunidos, se agregará una Oficina de papel sellado, de Policía, de Contribución directa, una Capilla y una Escuela.

Es por estas razones que los abajo firmados autorizamos a Don Antonio Acuña para que a nuestro nombre y solicitud, recabe de quién corresponda el permiso para formar un pueblo y determinar el local que considere más a propósito y central a fin de que se preste mejor a la comodidad de todos.”

Suscriben este bello y sencillo documento los siguientes vecinos de aquella época:

Dimas Rodríguez, Natalio Molina, Aniceto Soba, Prudencio Rocha, Dionisio González, Ignacio Rocha, Andrés Díaz Ferreiro, José Sánchez, Avelino Molina, Agustín Plá, Samuel Rocha, Florencio Almada, Indalecio Núñez, Hipólito San Martín, Serafín Rocha, Serafín Eugenio Rocha, José Joaquín Rocha, José Hilario Sequeira, Juan Mota, Dionisio González, Honorio Molina, Teodolindo Acosta, Delfín Antonio Rocha, Juan Ignacio Rocha, Ángel Baldovino, Eleuterio Acosta, Julián Olivera, Santiago Núñez, Julián B. Olivera, Manuel Villasuso, Manuel Molina, L. Fajardo, Cayetano Medina, Joaquín Acosta, Justo Molina, Luciano Rocha, Félix Molina, Isidoro Molina, José Rodríguez Ramos, Ambrosio Acosta, Manuel Loureiro, José Ramos, Braulio Plá, Martín Rocha, Juan María Silveira, Telésforo Molina y Lucas Pisani.”


Don Antonio Acuña, desoyendo quizás lo presentado por los Diputados para no deber ningún favor al Estado, se presenta ante la Honorable Cámara el día 20 de mayo de 1862 y dice textualmente:

"H. Asamblea General.

Don Antonio Acuña, en representación del vecindario de Castillos, Departamento de Maldonado, según aparece en el documento que presento, ante V.H. como mejor proceda digo:

Que persuadidos mis podesdantes de la necesidad de una población en aquel lugar importante por las razones que detalladamente se encuentran manifestadas en el Poder, me han autorizado para pedir a V.H. se sirvan decretar un pueblo en aquellas inmediaciones bajo las condiciones siguientes:

Primera: Mis podesdantes sufragaran los gastos de expropiación (con el beneficio de utilidad pública) del terreno para la población, cuyo local sera el que a juicio de mis podesdantes mejor se preste a la comodidad de todos.

Segunda: Los gastos de la delineación y demarcación del pueblo, serán hechos por cuenta de mis podesdantes, designándose entonces el local para plaza, templo y demás oficinas públicas, que serán donadas al Estado sin retribución alguna.

Tercera: Que el Poder Ejecutivo, luego de principiada la población, la provea de párroco y demás empleados para el servicio público.

V.H. debe estar persuadida de la necesidad que se siente de la erección de centros de población a inmediaciones de la frontera para robustecer la nacionalidad Oriental, y mucho más cuando, como en este caso, secunda el pensamiento desinteresado de mis podesdantes.

Por tanto a V.H. suplico que se sirva proveer como lo dejo pedido, siendo justicia.”

Los diputados por Maldonado, no pudieron ocultar el mal efecto que les produjo la presentación del señor Acuña ante la Cámara a que pertenecían, y quién lea el diario de sesiones en que se registra la versión taquigráfica podrá imponerse de ello.

La Comisión Informante a cuyo estudio pasó la petición de Acuña, conjuntamente con el proyecto de los diputados, después de considerar ambas formas de llegar al mismo fin, expresó su conformidad a la iniciativa, aconsejando la sanción del siguiente:

PROYECTO DE LEY

Artículo 1°: En la jurisdicción de Castillos, Departamento de Maldonado, y en la localidad más a propósito a juicio del P. E., se creará un pueblo que se denominará "Ituzaingó" sobre una superficie de dos leguas cuadradas.
Artículo 2°: Autorizase al Poder Ejecutivo a expropiar en caso necesario, por razón de utilidad pública, el terreno que expresa el articulo anterior.
Artículo 3°: El Poder Ejecutivo mandará delinear y dividir el nuevo pueblo en solares y chacras.
Artículo 4°: El mismo mandará construir los edificios que sean esencialmente necesarios, incluyendo su importe en el presupuesto general de gastos.
Artículo 5°: Comuníquese, etc. - Piago – Vilardebó - Castellanos - Acevedo - Gadea - Gallinal - Furreiro.

Respecto a la nueva denominación de "Ituzaingó", propuesta por la Comisión informante, otro de los diputados por Maldonado, el Sr. Juan Francisco Pagola, dijo:

"Pero debo observar que en cuanto al nombre indicado por la Comisión, que debe llevar el nuevo pueblo, encuentro una inconveniencia; sin hacer cuestión sobre el que indicaron mis colegas y yo al presentar la moción.

La población mayor que hay en aquella jurisdicción es la brasilera, y la mejor acomodada también, por consiguiente debe creerse que esa es la población que va a dar impulso considerable al nuevo pueblo; pero como ese nombre justamente conmemora un hecho de armas que de cierto no fue muy favorable para los brasileros, va a herir susceptibilidades, y de cierto, que alejará tal vez el concurso de esa población, que necesita ese pueblo. Así es que yo desearía que la Comisión, tomando en cuenta estas consideraciones, o bien restableciese el nombre indicado en el proyecto presentado por los diputados por Maldonado, o eligiese otro que no tuviese esa circunstancia, que de cierto no es muy halagueña para los brasileros."

El Diputado Diago, miembro de la Comisión, dijo entonces:

"Con respecto a la manifestación hecha por el señor diputado por Maldonado, respecto al glorioso nombre de ltuzaingó, la Comisión tuvo presente que en ese hecho de armas, la División del Departamento de Maldonado, mandada entonces por el Coronel Olivera, que peleó hasta el último extremo contra fuerzas muy superiores que le cayeron encima, quedando como cincuenta ciudadanos en el campo de batalla (recuerdo que fue la división que perdió más gente); y como ese fue el glorioso hecho de armas que selló la Independencia o Libertad de este país, porque trajo después el tratado preliminar de paz, del 27 de Agosto, creyó que debía restablecer en el departamento de Maldonado que tanto había sufrido por la Independencia, el nombre de “Ituzaingó”, como recuerdo de donde la División del departamento. había peleado con fuerzas tal vez triplicadas.

Pero desde el momento que se presenta una objeción de esa naturaleza, que puede trabar el desarrollo del proyectado pueblo por herir el espíritu de nacionalidad, como no he consultado nada con los miembros de la Comisión a ese respecto, no sé hasta qué grado podrá ser atendible la proposición que voy a hacer, porque, efectivamente al recordar un hecho de armas como el de Ituzaingó, en el que ellos recibieron sablazos por la espalda en el campo de batalla, podría traer algún inconveniente, pero si eso perjudica . . . en fin, eso quedará a juicio de la Cámara, a ver si se ha de cambiar ese nombre, y en caso de que se cambie, propongo como más prudente y más natural el de Castillos, por estar ese lugar precisamente a la embocadura del arroyo de ese nombre".

Y el Diputado Turreiro, a su vez, agregó: . . . "Cuando presté mi adhesión a la redacción que está en discusión, no tuve presente la objeción que presenta respecto a la inconveniencia de darle ese nombre al pueblo, pero las explicaciones dadas por el Representante preopinante, me ratifican más en mi opinión. Por la misma razón que conmemora ese nombre un hecho de armas que a los brasileros debe humillar, no conviene que se ponga ese nombre a ese pueblo mucho más cuando no dista más de dos leguas del pueblo Victoria del Brasil, porque seria un motivo quizás para que, cuando menos se hostilizase un pueblo con otro. Por eso, como miembro de la Comisión (no en nombre de ella), estoy conforme en suprimir ese nombre, por inconveniente, por impolitico y porque puede traer graves dificultades." El Diputado, Don Pedro Díaz agregó: . . . " Como hay una circunstancia que debe ser muy atendible en la H. Cámara, para no poner el nombre de Ituzaingó, yo manifiesto mi conformidad al de Castillos, por esa razón, y porque el C.L. ha sancionado ya un pueblo en Punta del Este, en Maldonado, con el mismo nombre de Ituzaingó."

Después de una larga discusión alrededor de este punto, triunfó al fin la denominación de "Colón", propuesta por los primitivos autores del proyecto. Así, pues, la Cámara, en su sesión del día 16 de Junio de 1862, sancionó el siguiente proyecto de ley, que a su vez fue ratificado con el voto del H. Senado en su sesión del 25 de Junio del mismo año:

PROYECTO DE LEY

Artículo 1°: En la Jurisdicción de Castillos, departamento de Maldonado, y en la localidad más apropósito a juicio del P. E.,se creará un pueblo que se denominará "Colón" sobre un área superficial de una legua cuadrada.
Artículo 2°: Autorizase al P. E. para expropiar en caso necesario, por razón de utilidad pública, el terreno que expresa el articulo anterior.
Artículo 3°: El P. E. mandará delinear y dividir el nuevo pueblo en solares y chacras.
Artículo 4°: El mismo mandará construir los edificios que sean necesarios, incluyendo su importe en el Presupuesto General de Gastos.
Artículo 5°: Remítase al P. E. la solicitud del señor Acuña, para que resuelva lo que estime conveniente.
Artículo 6°: Comuníquese, etc.


El día 4 de julio de 1862 el Poder Ejecutivo le puso el cúmplase a la Ley que recoge la iniciativa de los vecinos de Castillos, ya que el artículo 5 de la misma dice “remítase la solicitud del señor Acuña”. Sigamos con otra parte de la entrevista de El Siglo en 1909 al Senador Ros:

Repórter: ¿Y cómo se explica entonces que no se llevase a cabo el pensamiento de los vecinos de Castillos, ya amparado solemnemente por una ley?

Señor Ros: La falta de recursos del Poder Ejecutivo, confesada durante la discusión, y más que eso, que pudo haber sido subsanado por la generosidad de los vecinos de Castillos). La causa ocasional fue la situación política que sobrevino, y que determinó que el pueblo "Colón", como los pueblos "Juncal" y "Zeballos" creados para que sirvieran de centinelas nacionales en los departamentos fronterizos, quedaran solo en proyectos.

En vez de poblar las fronteras con estos centros urbanos, se despobló más el país con la guerra, y sólo después de su terminación, fue que los vecinos de Castillos, siempre perseverantes, llevaron definitivamente a la práctica la vieja idea.

Los campos donde se ha constituido el centro urbano de Castillos en una extensión bastante considerable, que no puedo precisar exactamente, son fiscales:- pero como ya lo he dicho al principio ellos están poseídos desde el año 1798 por don Manuel González y sus sucesores.

Una parte de estos campos la tuvo Don Pedro Miranda, y más tarde, en 1866, don Hermógenes L. Formozo, adquirió de Miranda una extensión de 161 hectáreas 1.584 metros. Es decir que Formozo tenía en esa época un derecho posesorio de 68 años sobre esa fracción!

En ella como ya lo he dicho existían algunas edificaciones, y los vecinos que habían comisionado a Acuña para gestionar la creación del pueblo, y que a pesar de la ley, no habían podido conseguir nada práctico, resolvieron tratar con Formozo la creación del centro.

Formozo accedió, y convino con ellos en dividir una parte de su terreno en solares, "permitiéndoles construir un pueblo". Desde entonces, y con arreglo a un plano levantado por el Agrimensor don Zoilo Juanicó, Formozo, vendió y regaló solares que poco a poco se iban poblando. Pero ya fuese porque el terreno era fiscal, ya porque la parte de Formozo estaba proindivisa, y lo estuvo hasta 1876, época en que la deslindó el Agrimensor Mata, lo cierto es que no pidió que se le declarase oficialmente pueblo, ni siquiera que se declarase que aquel era el pueblo "Colón", creado por la ley de 1862, aún cuando en esa ley el Estado se obligaba a expropiar una legua de terreno y a construir los edificios necesarios para las autoridades.

Quién sabe si el temor a esa misma expropiación no contuvo a Formozo de encarar el asunto desde ese punto de vista.

Parece autorizar esta sospecha el hecho de haberse presentado solicitando construir una capilla "en terrenos de su propiedad " y no en el pueblo tal.

El decreto expedido el 16 de Junio de 1866 lo comprueba.

Dice así: "No habiendo inconveniente alguno por parte de la vicaria apostólica del Estado, y de conformidad con el dictamen fiscal, autorizase a Don Hermógenes L. Formozo para la creación de una capilla en terreno de su propiedad, situado en la jurisdicción de Castillos, debiendo ponerse de acuerdo con la Comisión E. A. del departamento para que coopere en la importante obra en cuánto le sea posible. Trasmitase la presente resolución a la expresada Comisión y devuélvanse estos antecedentes al interesado aplaudiendo su celo patriótico." -Rúbrica de S.E. Zorrilla Ya se ve: "una capilla en terreno de propiedad de Formozo" y no una capilla en el pueblo de Castillos o Colón, como hubiera querido llamarle, pues entonces tenia varios nombres para elegir,. Sin embargo no optó por ninguno.

Únicamente puso la Capilla bajo la advocación de San Vicente, en homenaje como he dicho a la amistad que lo vinculaba a don Vicente M.a Piñeiro, Presidente de la Comisión Auxiliar de Rocha. Tampoco se acordó en el caso que los diputados por el departamento que habían proyectado poner la Capilla bajo la advocación de la Virgen del Pilar.

Ningún rozamiento con la ley, nada que dejase sospechar documentalmente la creación del nuevo pueblo.

¡Caso singular! Parece que se eludiera la caracterización oficial del pueblo!

Documentalmente solo tenemos autorización para erigir una capilla en el campo, como hay tantas creadas en la misma forma; muchas solo para servicio fúnebre en los cementerios aislados en la soledad. Recién en 1876 resolvió Formoso proceder al deslinde de su condominio practicando la mensura y el fraccionamiento por parte del agrimensor Mata. El plano existe en el expediente que tramitó Francisco Silva en 1909 para lograr la salida fiscal de los terrenos adquiridos a los herederos de Formoso.

Dice Francisco Ros en Marzo de 1909: Y hemos llegado al momento actual. Silva posee 143 Htás. 4021 mts., cuyos derechos se extienden por sus antecesores hasta el año 1798, es decir, que tienen una antigüedad de "ciento once años" !! Dentro de este campo fiscal existe un caserío (hay que darle este nombre) que como lo he demostrado no ha sido reconocido oficialmente como pueblo. "Ese caserío" es el fruto al esfuerzo individual de sus pobladores, que nunca han pedido un centésimo al Estado, y que han proveído a todas las necesidades de su centro, desde la Capilla hasta el Cementerio. El señor Silva está en el mismo caso que cualquier otro poseedor denunciante, y creo más, creo que aún cuando ese pueblo hubiese sido declarado tal, oficialmente le bastaría entonces, ampararse a la ley del 4 de Julio de 1862 que no se cumplió, para que el Estado tuviera que declarar salidas del dominio Fiscal todas las parcelas que constituyen la planta urbana.

Por eso es que la solución que he presentado consta de tres partes.
1°: Declaración oficial del pueblo
2°: Declaración de salidas del dominio fiscal a las parcelas vendidas o donadas por Formoso y sus sucesores en la planta urbana, y
3°: Escrituración del resto de la propiedad al señor Silva, previo pago de su superficie con los títulos de tierras a ubicar que propone.
La voluntad y perseverancia por establecerse de las primeras familias afincadas en Castillos, venía a ser reconocida por la vía de la citada Ley que fue promulgada el 4 de julio de 1862.

Sin embargo, recién el 3 de mayo de 1909 el nombre de Castillos sería incorporado formalmente. En esa fecha se aprueba la Ley Nº. 3.453, que eleva a la categoría de Villa y con la denominación de “Castillos” al pueblo de “San Vicente de Castillos”.

Se puede afirmar entonces que ese largo proceso de gestación se completa y cristaliza formalmente en la norma jurídica en la referida fecha.

Y en base a esto es que el día 12 de Junio del año 2006 el diputado por Rocha José Carlos Cardoso presenta un proyecto de Ley (aún no aprobado) que dice lo siguiente:

Artículo Único.- Determínase a los efectos conmemorativos y de la declaración legal de días feriados y de asueto locales, que la fecha fundacional de la ciudad de Castillos, ubicada en el departamento de Rocha, corresponde al día 3 de mayo de 1909.

Mtro. José Carlos Cardoso

Representante Nacional por Rocha.

Por lo tanto queda claro que Castillos no surgió un determinado día sino que fue un proceso a lo largo de varias decenas de años. Ese proceso tiene varias fechas que se pueden tomar como “fundacionales”. La más clara parece ser la del día 3 de Mayo, como propuso el Diputado Cardoso, pero si hablamos del año 1866 el único documento escrito que existe es el que determinó la Comisión del Centenario: 16 de Junio de 1866.

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